MUJER Y MEDIOAMBIENTE - DE LA FICCION A LA REALIDAD EN EL LEGADO DE GUILLERMO ENRIQUE HUDSON
ABSTRACT
La problemática ambiental, instalada en la agenda política del hemisferio norte con el surgimiento de los Partidos o Movimientos Verdes de la segunda mitad del Siglo XX, tiene antecedentes más Cercanos en el Espacio y más Distantes en el Tiempo. La obra de Guillermo Enrique Hudson, más conocido por la estación de peaje en la Autopista Buenos Aires – La Plata o la estación de Ferrocarril que por su centenaria autobiografía titulada en español “Allá Lejos y Hace Tiempo”. Las novelas o los relatos de viaje según John Galsworthy (Premio Nobel de Literatura en 1932), lo convierten en el Portador de “una nueva fe” que proclama el “amor por la Perfección” que solamente se encuentra en el mundo natural. Precursor del ambientalismo moderno que sin incluir a la mujer en sus campañas, en su obra deja un legado que examinado al cumplirse el 18 de agosto de 2022 los cien años de su fallecimiento; ha inspirado a varias generaciones de mujeres que hacen, inspiran, informan, transforman.
GUILLERMO ENRIQUE HUDSON: DATOS BIOGRÁFICOS
“Los escritores son para sus lectores como pequeños nuevos mundos a explorar…”, afirmaba John Galsworthy en el prólogo de la novela Mansiones Verdes (1904), un concepto que vuelve a cobrar vigencia al visitar la obra de Guillermo Enrique Hudson al cumplirse cien años de su fallecimiento. Y entonces disfrutar de la poesía o la prosa admirada por sus contemporáneos (Joseph Conrad, Edward Garnett, Virginia Wolf, D.H. Lawrence, Bernard Shaw, Henry James, Rabindranah Tagore, Robert Cunninghame Graham, etc.) recuperar el retrato de su tiempo, desde las cabalgatas de niño en las Pampas y las excursiones a pie o en bicicleta por la campiña inglesa, redescubrir al naturalista su “amor por la Perfección”, que solamente podía encontrar en la naturaleza
Hijo de inmigrantes norteamericanos nació en Quilmes, en una zona que hoy pertenece a Florencio Varela un 04 de agosto de 1841. Cinco años más tarde la familia se mudó a una estancia de ocho o nueve hectáreas, cerca de la laguna de Chascomús con “cientos de árboles que acariciaban el cielo” y disfrutó del paisaje con imágenes de las pampas sin alambrados, que imperaban en tiempos de Rosas. Portador de “una nueva fe” según Galsworthy, un visionario, un adelantado a su tiempo que en “Un Naturalista en el Plata” (1892), se convierte en narrador para sostener “En ninguna parte del globo, la civilización ha escrito sus extrañas deformaciones con mayor fuerza que en esta enorme planicie. Frente a esta oleada de cambios que con tanta celeridad están ahora arrasando el viejo sistema, con todas las bellezas y dones que poseía, quizá fuera oportuno, …”
Ya un joven , un poco desalentado por los innumerables cambios que la inmigracion estaba trayendo a las pampas, decidió viajar hacia Río Negro en un viejo y tambaleante buque a vapor, parecido a un barco vikingo y visitar ese desierto, que descansa solitario en su primitiva y desolada paz, no tocada por el hombre, alejada de la civilización. Allí cumplió el sueño de estudiar las costumbres de las aves con las que se había familiarizado desde la niñez en el Plata, y que eran visitantes ocasionales o regulares, de ese gris desierto de espinas. Más tarde viajó a Uruguay. Y a los 33 años, cuando sus padres ya habían muerto, después de haberse contactado con altos representantes de las ciencias naturales, viajó a Londres, para nunca más volver. Allí, en el centro científico del mundo civilizado donde conocían las dos especies que había descubierto (Asthenes hudsoni y Knipolegus hudsoni), podría continuar sus observaciones y abrirse un futuro como ornitólogo, desarrollando a pleno su pasión por las aves. Escribió sobre la vida en el mundo natural, le publicaron algunos artículos en revistas científicas, no tanto como esperaba, cuando lograba que se aceptaran los trabajos que escribía desde las pampas; pero incluyó los resultados de sus observaciones en novelas, relatos de viajes y su autobiografía. Con solo leer sus obras sobre ciencias naturales, sobre todo sus páginas de ornitología, cómo el minucioso y sabio naturalista es eclipsado a veces por el poeta, ante el maravilloso canto de la calandria o la belleza del cisne de cabeza negra o del flamenco rosado.
Su labor ecologista lo coloca en 1889 como socio fundador de la Sociedad Ornitológica Real, y lo lleva a iniciar una fuerte campaña por la protección de las aves logrando que:
• En 1899, que la Reina Victoria prohíba el uso de plumas en los gorros de los Regimientos Militares.
• En 1913, que sea obligatorio instalar en todos los faros, perchas para que puedan posarse las aves marinas.
• En 1922, año en el que fallece Hudson, que el Parlamento apruebe la Ley de prohibición de importación de plumas, presentado en 1908.
• En 1931, siguiendo el legado de Hudson, se lleve a juicio a una compañía petrolera por el daño a las aves causado por una fuga de combustible en un buque petrolero, y fue multado con £ 25.
El autor narrador es quien alza la voz respecto de expansión de la burguesía comercial e industrial europea que financiaba expediciones científicas y buscaba a través de la élite política argentina domesticar la pampa, expulsar a las poblaciones indígenas, medirla, alambrarla, comunicarla, organizar su explotación agropecuaria y fundar ciudades. Anticipa la posibilidad de desaparición de especies como resultado de procesos de industrialización y sin utilizar el término, la contaminación ambiental. En 1883 publica Un gorrión de Londres (London Sparrow), un extenso poema en el que alerta sobre el peligro de extinción del gorrión, algo que casi 100 años después, ocurrió y en 1979 su número se había reducido en un 53%. Sin embargo, según datos de una encuesta de SEO/BirdLife (Sociedad Española de Ornitología), publicada el 2 de abril de 2020, desde 2016 el gorrión doméstico ya había vuelto a volar sobre los jardines de Londres.
LAS MUJERES PÁJARO
La mujer, que en el corpus seleccionado, está ausente en los alegatos en defensa del medio físico, representa diferentes caras del patriarcado durante el siglo XIX. Matrimonios, maternidades y otras formas de la vida entre hombres y mujeres en el medio rural, en algunos casos inmersas en luchas sangrientas y enfrentamientos fratricidas. Convertida en pájaro, se rebela ante hechos de Violencia de género, y crueldad injustificada que conducen a una forma de venganza poética.
ROSAURA
En La confesión de Pelino Viera, (Pelino Viera's confession) publicada originalmente en 1883 en The Cornhill Magazine, Hudson, integra la estructura de la violencia patriarcal ejercida sobre el cuerpo femenino, con la leyenda medieval de la bruja representada por la malvada Rosaura, esposa de Pelino, que por las noches se convierte en pájaro para asistir al aquelarre y hacer escuchar risotadas histéricas estridentes de lo alto del cielo; al que le llama risotada de brujas.
MARTA RIQUELME
Su colección El ombú y otros cuentos rioplatenses (1902) trata sobre historias de amor no correspondido, muertes de inocentes, maltratos, y violencia de género con finales trágicos de características fantásticas. Toma una leyenda jujeña para contar la historia de Marta Riquelme que se convierte en kakuy o kakué kakuy (un pájaro que dio origen al nombre de la provincia, modificado por el paso del tiempo). Como consecuencia de una vida de sufrimientos, el abandono emocional de su esposo, el secuestro de los indios, las repetidas violaciones a las que es sometida por el indio con el que debe vivir en las tolderías concibiendo tres hijos, el indio que la ayuda a escapar pero que arroja a su bebé al río y el rechazo final de su esposo cuando regresa de servir en la milicia, Marta Riquelme, transida de dolor y convertida en pájaro, lanza sus gritos de espanto en la soledad del monte jujeño, exclamando en voz alta que Dios la había perseguido injustamente.
RIMA
Encuentra en la novela Mansiones Verdes (Green Mansions1904), la historia de un idilio entre un joven acaudalado Abel, que fracasa en una revolución y huye de Caracas hacia los bosques inexplorados de Guayana escapando de sus perseguidores políticos primero, y luego en busca de oro. Allí, siguiendo un extraño canto parecido al de un pájaro descubre a Rima, la mujer/niña pájaro, una huérfana criada en el bosque que puede comunicarse con los pájaros en una lengua desconocida. Un personaje, que es la encarnación simbólica de la Madre Naturaleza, diferente de Marta Riquelme y Rosaura, se presenta como un hada en el marco de una maravillosa naturaleza. Unidos por el amor, Abel, cautivado por su belleza, la acompaña en una travesía en busca de los orígenes de su extinta tribu. Pero no escapa al final trágico, ya que al regresar, indígenas que la creían un espíritu maligno de la selva la asesinan ni tampoco a la venganza de Abel los traiciona con una tribu vecina que los masacra. Posteriormente purga sus culpas, encuentra la paz y llevando consigo las cenizas de su amada vuelve a la civilización.
Tal como era de esperarse, la obra voló, como su personaje principal,. Para pasar al celuloide, en un film de 1959 protagonizado por Audrey Hepburn, y Anthony Perkins, en los comics que se publicaban en forma semanal, como Rima, la joven de la Jungla, (Rima, the Jungle girl). En dibujos animados, en el ciclo de Super heroínas (Super Fiends) junto a la Mujer Maravilla, 1977 78. El vuelo no se detuvo, y Rima, la niña diosa de la naturaleza, se posó en Hyde Park, para tener allí su nido, construido en piedra tallada, El Hudson Memorial Bird Sanctuary (Santuario del Ave en Memoria de Hudson) de Jacob Epstein que se instaló en 1924. Junto al de Peter Pan, uno de los dos dedicados a extranjeros,
Todas escaparon del papel, migraron hacia las tierras del Naturalista en el Plata, llevando consigo el legado del autor que esparcieron en otras mujeres.
VIOLETA SHINYA
Violeta Shinya, sobrina nieta de Guillermo Enrique Hudson, hija de Yoshio Shinya, primer inmigrante japonés y la primera universitaria nikkei, argentina de ascendencia japonesa. Con apasionamiento defendió vida y obra de aquel tío abuelo a quien sólo llegó a conocer a través de las car¬tas que su abuela, Mary Ellen, solía leer¬le de pequeña. Y dedicó su vida a res¬catar, para los argentinos, a aquel tras¬humante autor con alma de gaucho, que sólo escribió en inglés y vivió añorando la vida que dejó en las pampas. Dirigió el parque hasta su muerte, a los 80 años, en 2003 y lo vio crecer. Inicialmente eran apenas cuatro hectáreas donadas por el vizconde de Davidson pero en 1991, gracias al embajador japonés, Yoshio Fujimoto, miembro de la Asociación de Amigos y Lectores de Hudson en su patria, logró que varias empresas de Japón donaran fondos para ampliar la reserva a las 50 actuales. El aporte más importante fue el de la Fundación Suntory que ha hecho un culto de la defensa del medio ambiente.
Vein¬tiséis años de trabajo al frente del Mu¬seo, desde su creación en 1964, hasta su alejamiento en 1991, dicen de entrega sin mengua. “Violeta fue la última y quizás, la más grande abanderada de la causa hudsoninana”, según el profesor quilmeño Juan Carlos Lombán, “¿Quién hizo las magnífi¬cas traducciones de obras de Hudson? Violeta Shinya. ¿Quién escribió traba¬jos breves que se publicaron en im¬portantes periódicos? Violeta Shinya. ¿Quién formó discípulos? ¿Quién fue nuestra maestra? Violeta Shinya .
NILDA MERCEDES RODRÍGUEZ
Nilda Mercedes Rodríguez, encargada patrimonial del Museo. Conoció a Violeta en su infancia, cuando su abuelo trabajaba como casero, y así la describe. “Era una mujer con una presencia y autoridad difíciles de ignorar. La veía a menudo dirigir todas las actividades del museo, y la respetaba muchísimo, como directora del museo pero también como maestra”. Ella la instruyó en las formas de cuidar el museo, le enseñaba parte de la historia de la institución y de Hudson, además de la importancia de la naturaleza que rodea al rancho. La casa natal es tan importante como su entorno, solía decir. Le enseñó muchas de las tareas de administración del archivo histórico, conservación, exposiciones temporales y atención al público a su cargo. Multifacética, sube a Facebook la foto de la primera flor que asoma anunciando la primavera, el ave que volvió a la rama, la lluvia calmando la sed de la tierra. Una de sus primeras discípulas, la piensa como la flor que la representa. “De aroma delicado y tan bella, que crece en la oscuridad del bosque. Mujer bella, de apariencia delicada, con profundas raíces, poderosa, que se abrió camino en un mundo de hombres”.
GRUPO DE MUJERES PRODUCTORAS
Es en estas tierras que gestionó ante instituciones japonesas, que en la actualidad se producen especies nativas para poblar las pampas, o productos agroecológicos que desde las cooperativas llegan a las mesas de Florencio Varela y alrededores. Y con la inspiración, el legado de Viioleta superó los límites de la Reserva, como lo hace el Grupo de mujeres con producción HORTÍCOLA, FRUTICOLA, FLORICOLA Y DE PLANTAS de Fcio. Varela que trabaja con un fin en común. Acercar el producto directamente al consumidor. Sin agroquímicos, tal como se difunde en su página de Facebook y las actividades que realizan en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
ROSA ROVIRA
Dentro del ámbito del Museo y la Asociación de Amigos, otras mujeres enarbolan las banderas de la defensa y de la protección de la naturaleza. Rosa Rovira, nacida en Quilmes, Buenos Aires. Es graduada en Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires (U.B.A.). Miembro de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos, de la Asociación Estímulo de Bellas Artes, y de la Asociación de Artistas Visuales de Noruega. Desde 1985 participa en numerosos salones nacionales, provinciales, municipales e internacionales y en múltiples exposiciones individuales y colectivas de país, Panamá, España, Francia, Noruega, Rep Checa, Hungría. En el año 2006 y en 2012 fue seleccionada en la Quinta y Octava Bienales de Dibujo de Pilsen, República Checa, auspiciada por la Asociación Internacional de Arte de Europa. Ilustró obras de Hudson y desde el pincel o la tinta se posiciona como defensora de la tierra.
CELIA CARNOVALE
O Celia Carnovale, Contadora que es la voz amiga en Radio, la que desde el programa TE CUENTO en Radio Décadas am 1090, motiva a las nuevas generaciones transmitiendo el mensaje ambiental desde la literatura. O en Hudson en el Aire programa del Parque Hudson difunde las actividades del Parque durante los fines de semana y caminando hacia el Centenario y preparando eventos y homenajes.
ELIZABETH FOGWILL
Elizabeth Fogwill, Directora en Grupo ECO`S recreación ambiental y calidad de vida. Área en la que realizan proyectos para diferentes organizaciones estatales y privadas de las provincias donde tienen sedes. Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Córdoba y Mendoza.
Coordinadora de la iniciativa "Millón de árboles" y la “Semana del Árbol”, una campaña de plantación, adopción y donación de árboles nativos impulsada desde 2012 por la Fundación Club de Roma Argentina, el Movimiento Agua y Juventud Argentina, La Ciudad Posible y la Federación Argentina de Municipios (FAM); y hoy cuenta además a nivel nacional con el apoyo y acompañamiento de más de 500 instituciones públicas y privadas.
Busca redefinir y restablecer nuestro vínculo con la naturaleza a través del acto práctico, simbólico y fundamental de plantar un árbol. El espacio está integrado por cientos de ONGs, viveros, municipios, empresas, instituciones, y sobre todo miles de personas de bien que quieren construir un mundo mejor, más saludable y lleno de vida.
Semana del Árbol crea además redes y fortalece relaciones ambientales entre instituciones educativas, empresas, municipios, juntas vecinales y diferentes organizaciones públicas que tienen por objetivo crear una nueva sociedad ética y ambientalmente sostenible y difunde desde los Webinars semanales gratuitos orientados tanto al ambientalismo rural como el urbano.
CLARA ESTHER TAPIA (TITA)
Pensar en mujeres que inspiran, ganadería y desarrollo sostenible lleva al nombre de Lic. Clara Esther Tapia (Tita, como la llaman los amigos) que se presenta del siguiente modo: “soy Rotaria por convicción, soy Sanmatiniana, por patriotismo; soy de la Sociedad Rural Argentina por ser agropecuaria”.
Técnica Universitaria en Producción Agropecuaria, productora Rural que también ha sabido abrirse camino en la Sociedad Rural Argentina como delegada de la Provincia de Santa Fe, donde ha integrado distintos Comités en defensa del Productor.
Con años de gran actividad acredita participación en Comisiones Ad Hoc en Sociedades Rurales de todo el País y ha sido Jurado de clasificación de animales de Pedigree de la Sociedad .Rural Argentina.
Como miembro de distintas comisiones del Rotary de Marcos Paz relacionadas con el quehacer rural y Directora de la Asociación Ibero Americana de Mujeres Empresarias, visita permanentemente escuelas rurales para solidarizarse con sus problemáticas, promover el desarrollo sostenible y afianzar el arraigo poblacional.
FUENTES CONSULTADAS
Hudson, William Henry. «Pelino Viera’s Confession». The Cornhill Magazine, I:4, (1883)
Hudson, Guillermo Enrique. «La confesión de Pelino Viera». Nicolás Cócaro (ed.). Cuentos fantásticos argentinos. Buenos Aires: Emecé, 1969: 129-153. https://www.facebook.com/AILEC099 Visitada por última vez el 28/07/22 https://www.facebook.com/elizabeth.fogwill Visitada por última vez el 28/07/22 https://www.facebook.com/museoguillermoenrique.hudson Visitada por última vez el 28/07/22 https://www.facebook.com/nilda.m.rodriguez Visitada por última vez el 28/07/22




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