Un nuevo sentido a los verbos enseñar y aprender

Septiembre es el mes que recuerda a la docencia. El 11, el Día del Maestro para rendir homenaje a la figura de Domingo Faustino Sarmiento. Político, filósofo, pedagogo, escritor, docente, periodista, estadista y militar argentino; Director General de Escuelas de La Provincia de Buenos Aires, Gobernador de San Juan y Presidente de la Nación Argentina. y el 17, el Día del Profesor para homenajear a José Manuel Estrada, escritor, publicista, orador y brillante profesor en el día de su fallecimiento. Una diferenciación que en la actualidad carece de sentido ya que los graduados de todos los niveles reciben el título de Profesor/a en Educación Inicial, Primaria, Especial; Historia, Geografía, Lengua y Literatura, etc. Pero el festejo al educador lleva a la reflexión sobre la necesidad del educando constituyendo una maravillosa pareja en la que tal como sostiene Paulo Freire en su libro Cartas a quien pretende enseñar (2010, p. 74), “cada pedagogo es un aprendiz junto al estudiante, nadie enseña a nadie. Se aprende en conjunto entre todos”. En casi 50 años de ejercicio aprendí que “no hay docencia sin discencia” (educandos), y cuánto aprendí de todos y cada uno, de los que habré de rescatar algunos durante esta semana.
Silvina Díaz, y su humildad que destacaba Freire al decir, “nadie lo sabe todo, nadie lo ignora todo” por consiguiente todos sabemos algo y todos ignoramos algo, la humildad exige valentía del educador/a tener confianza respeto hacia nosotros mismo y las demás personas”. De las prácticas en el Chaparral a las clases en el 24 el camino marcó “crecer en el respeto mutuo” y “crecer en aprender”.
Con la también temprana partida de Marcela Distéfano hay algo sinceramente lamento. No haber llegado a valorar públicamente una observación que me marcó la vida. Durante las primeras observaciones en Escuela Secundaria, en el Chaparral aprendí a ver una característica que seguí explotando a lo largo de mi carrera. Gracias por decirme: “Creás una especie de suspenso. Todos te miran como esperando ver algo nuevo que va a pasar”. ¡Gracias Silvina y Marcela! En la semana seguirán otros que me ayudarán a dar las gracias por todo lo que recibì!

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