EL APELLIDO ALBERTAZZI Y UNA HISTORIA PARA VER

La Historia de Quilmes se enriquece día a día con las historias de sus personajes, los que a veces, silenciosamente, van forjando su identidad al tiempo que siguen haciendo Historia. Apellidos que fueron dejando huellas, con perfiles que se fueron renovando. Cualquier paciente que se atienda en el Centro de Ojos Quilmes, podrá ver en la entrada, junto a otros Directores Médicos, el nombre del Dr. Roberto Albertazzi. En las redes sociales de la institución, publicaciones que exaltan sus logros tanto como en medios nacionales o internacionales.
Sus publicaciones en revistas científicas le han valido múltiples reconocimientos a nivel internacional tanto por la complejidad de sus hallazgos y la efectividad de los tratamientos que propone. La institución lo difunde con orgullo, pero sus méritos no son casuales. Un legado familiar le marcó el rumbo en la medicina. Aunque sus padres no fueron médicos, su apellido apareció a mediados del siglo XX en la creación del Hospital Vecinal Doctor “Julio Méndez”, su padre, Ángel Albertazzi, dedicó años a cultivar y plantar ejemplares de Ginkgo biloba, uno de los mejores ejemplos de fósil viviente conocido que como “portador de esperanza”engalana la Plaza de las Colectividades o Plaza Aristóbulo del Valle -Vicente López, Carlos Pellegrini, Aristóbulo del Valle e Islas Malvinas. Se preparó desde pequeño para apreciar esta maravilla, el llamado árbol de la vida; que también llegó a los frentes o jardines de todos los Clubes Rotarios del Distrito 4905.
Y si de ver se trata, el arte con el que Lina, su madre hace más de 60 años encontró su manera de servir, que trasciende al tiempo con el banderín de la Rueda de Cónyuges de Rotary Club Quilmes, que reetrata el paisaje costero.

Comentarios

  1. Me encanto el recuerdo que tienes de mis padres ! Te lo agradezco con cariño, Roberto Albertazzi

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