NUNCA MÁS
TODO ESTÁ GUARDADO EN LA MEMORIA
Es uno de mis dichos favoritos, lema de, mi blog y comienzo de muchas de mis publicaciones. Casi que me dedico a hacer Memoria, como si TODO TIEMPO PASADO HUBIERA SIDO MEJOR.
Pero como vengo sosteniendo desde múltiples publicaciones NO ES PRUDENTE DEJARSE LLEVAR POR GENERALIZACIONES, aprovecho la fecha, el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia para HACER MEMORIA. Y no fueron los datos ni los hechos que durante todo el día poblaron las pantallas de TV, sino mi vivencia personal la que me inspira y me lleva a escribir. CÓMO VIVÌ EL GOLPE DEL 24 DE MARZO DEL 76.
El año 1975 había sido difícil. La economía sufriendo los efectos del Rodrigazo, una devaluación que llevó a cada ciudadano a triplicar el monto de sus deudas, créditos personales, hipotecas, compras en cuotas. Los gremios en la CGT y las 62 Organizaciones, junto a las cámaras empresarias convocaron al gobierno a una reunión para buscar alternativas para sortear la CRISIS. Un encuentro televisado, que lejos de aportar soluciones políticas fue cerrado con la palabra de la Presidenta María Estela Martínez de Perón pronunciando “Señor Haz de mí un Instrumento de tu Paz” de la Oración Humilde de San Francisco de Asís. Mostrando gran debilidad y falta de conducción frente a diferentes facciones del movimiento en el gobierno (por ejemplo Montoneros y Ejército Revolucionario del Pueblo – ERP) que literalmente “se mataban”. Con cadáveres colgando de los cables de la luz, por ejemplo en Avenida Pasco; encontraba respuesta en la organización paramilitar que dieron en llamar la Triple A – Alianza Anticomunista Argentina.
En tanto la guerrilla avanzaba en Tucumán, tanto como el descontento de la población. Y llegó marzo en medio de rumores sobre los políticos de la oposición golpeando las puertas de los cuarteles para solicitar la intervención de las fuerzas armadas. Un nuevo ciclo lectivo que desde una conducción sumamente democrática (o débil, tal vez) no contemplaba sanciones ni siquiera por tomas de edificios o portación de armas en la escuela.
La mañana del 24 me desperté con la típica marcha que desde mi infancia junto al mensaje “Comunicado número … de la junta militar” acompañaba cada golpe de estado. Comenzaba la larga noche de libros prohibidos, que resultaban muchas veces quemados, incluso muchos que fueran bibliografía obligatoria en el Profesorado, y no objetados en anterior gobierno de facto. Ingreso de efectivos en los hogares sin orden judicial, detenidos torturados, desaparecidos … Hasta llegaron a prohibir el uso vaqueros en la escuela… Los reclamos ante organismos internacionales se respondían con campañas con el lema “LOS ARGENTINOS SOMOS DERECHOS Y HUMANOS”, en los medios y hasta calcos en los parabrisas de los automóviles.
Esa mañana grande fue mi sorpresa cuando tras las experiencias de los años 50 al llegar a la Escuela (Instituto Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro) TODO ERA FESTEJO. Solamente tres docentes Cristina Andreu (militante Justicialista) y Luis Carosini (monárquico, que sostuvo que prefería el peor gobierno civil al mejor gobierno militar, porque concluido el mandato se podía volver a votar). En el turno tarde, el “Chapa”, el panorama era similar, solamente tres voces oponiendo a la opción de un golpe militar. Aquí se me sumaron Pedro Bassara y Héctor Díaz, ambos con militancia, Radical uno y Justicialista el otro.
EL RESTO, APLAUDÍA. Cincuenta años después, la sociedad frente al espanto de la información socializada repite NUNCA MÁS a viva voz. Pero debe este ser un NUNCA MÁS que invite a NO AVALAR, NO PEDIR, NO RECLAMAR NI FESTEJAR POR NINGUNA RAZÓN la ruptura de un régimen democrático. NUNCA MÁS.

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